- Con fines de explotación sexual: la relacionada con el comercio de personas cuyo fin es la prostitución. En este caso no hay que quedarse en la superficie de la prostitución en sentido estricto, sino que hay que ampliarlo al comercio destinado a la pornografía, así como a la explotación sexual infantil, cuya fórmula más habitual es la del turismo sexual.
- Con fines de trabajo forzoso: se refiere a personas vendidas con destino a trabajos de servidumbre. No es excluyente para inmigrantes y tampoco afecta sólo a labores domésticas, sino que incluye el trabajo en minería, agricultura y pesca, entre otros.
- Con fines de delincuencia: son personas vendidas para ejercer la delincuencia, robos y para el tráfico de drogas. En este apartado, se puede incluir a los llamados «niños soldado », los vendidos para la guerra.
- Con fines de servidumbre o matrimonio: se refiere a las personas vendidas con fines matrimoniales de carácter servil y la mendicidad. En este tipo de trata hay que incluir a las mujeres vendidas para ser utilizadas como vientres de alquiler.
- Con fines de venta de órganos extraídos ilegalmente.
Un amigo me abrió este blog para que contase las anécdotas de la publicación de mi primer libro, un trabajo periodístico acerca de la industria del porno. Aquí seguí reseñando cuanto rodeó la edición del segundo, un manual de divulgación sobre sexualidad. "Mi lado más hardcore" y "Verdad y Mentiras en el sexo" han sido mis criaturas más mediáticas, por las que me empezaron a invitar a las teles. Pero hay más... "Sexo, amor y cirugía", mi primera novela, premiada incluso. Y sigo ;)
02 septiembre, 2019
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