Un amigo me abrió este blog para que contase las anécdotas de la publicación de mi primer libro, un trabajo periodístico acerca de la industria del porno. Aquí seguí reseñando cuanto rodeó la edición del segundo, un manual de divulgación sobre sexualidad. "Mi lado más hardcore" y "Verdad y Mentiras en el sexo" han sido mis criaturas más mediáticas, por las que me empezaron a invitar a las teles. Pero hay más... "Sexo, amor y cirugía", mi primera novela, premiada incluso. Y sigo ;)
22 octubre, 2010
DAVID GUETTA featuring ¡MANOLO ESCOBAR!, por Abel Arana
"El milagro se ha producido y DAVID GUETTA (tan del 2005) acaba de producir lo que será un hit mundial más grande que ustedes recuerden. Y esta vez, por mucho que les asombre, de la mano de MANOLO ESCOBAR. Pulsen play y narcotícense con el temita: SEXY CARRO.
LA COLUMNA DE ABEL ARANA: DAVID GUETTA featuring ¡MANOLO ESCOBAR!
26 agosto, 2008
En el jacuzzi con la chica Playboy
Agosto 2007
Tres horas al sol con Wilma González, Miss Playboy Tv, ambas dos con muy poca ropa y posando rollo "conejitas". Hoy tengo varias cosas que contar y un vídeo que mostraros...
Antes de que publiquen comentarios incendiarios mis detractores, las
feministas, los intelectualoides acérrimos y garrulos varios, alego mis impresiones, en
formato "autoentrevista" (no es que se me haya inflamado el ego por
alguna picadura de insecto, no. Puedo jurar que yo misma
he tenido que entrevistar a gente que ha hecho cosas bastante menos
importantes -ved que no digo "interesantes", porque eso daría para otro
artículo-, que mi improvisada sesión de fotos...). Eso sí, que nadie
pregunte cómo ni por qué la cosa evolucionó de "tomarme una foto con la
entrevistada" a "meterme en el jacuzzi con ella", llevando un minúsculo
bañadorcito dorado con unos huecos incomprensibles, porque no sabría
qué decir...
Gracias a todos y, por supuesto, también a Guillermo Hernaiz, que si no llega a encargar estas fotos para Primera Línea, yo jamás de los jamases me habría visto en una situación así...
Aclaro que eso de posar no es nada fácil, punto nº 1. Ser modelo es un oficio en sí mismo, que ha de aprenderse y para el que no todo el mundo sirve, porque mirar fijamente al objetivo de la cámara teniendo que "creerte la más sexy” sin que te dé la risa o poniendo cara de "devoradora de hombres", a mí me cuesta e intimida más que encarar a una cobra.
Segundo: como saldrá el tema -es lo típico- del "machismo", de "cosificar" a la mujer, bla, bla, bla... diré que en absoluto. ¿Utilizada? Así me he sentido durante años trabajando a saco por dos duros y teniendo a politoxicómanos inoperantes como jefes directos, y no miro a nadie…, y así se sentirán el 90% de los seres humanos que prostituyen su tiempo, su mente o su cuerpo (o partes de él, y no siempre las mejores, todo sea dicho) para malvivir o llegar a fin de mes. Tras un par de horas de que me traten como a Madonna y me jaleen con varios "tranquila, nena, pero si estás diviiiiina" cuando yo miraba a Wilma, esa preciosidad, y gritaba, queriéndome escapar: “¡Que la ahogue alguien, por favor!, pero ¿cómo se puede ser tan guapa?”, me sentía parte de un equipo que busca un resultado: la foto “buena”; ¿Cómo voy a renegar de que me cuiden, me maquillen, me peinen y me fotografíen? Lo lamento pero no, no me considero un objeto sino más bien como una diva (efímera, ¡qué lástima!) y, salvo por la insolación que estuvo a punto de darnos a todos –y que seguro que al cerebro en algo le afecta…-, tampoco me noto especialmente más tonta que antes de meterme en aquella bañera gigante. ¿.. Y mi deseo ahora? Ahora mi deseo es la paz mundial. ¡Ay, igual que antes!
¿Que si da morbo tener a Wilma tan cerca? Pues sí, no voy a mentir. No me escudaré en el calor, no. La cosa es que pese a lo hetero que me consta que soy, la belleza trasciende los géneros. Esos ojos cristalinos, esa piel… No sé si en otras circunstancias no tan húmedas se me pasaría siquiera por la cabeza... De hecho, sólo sentí lo mismo ante Angelina Jolie, hablando con ella, mirándola de cerca... Y admito que, en efecto, entre risas se mencionó la posibilidad de “cierto brote de bisexualidad sobrevenida” y cosas así…
¿Que si pasé vergüenza? ¡Toda la del mundo! No creo haber pasado tanta en años. Soy tímida a más no poder pero es que, además de que le saco a Wilma diez años, y me resultaba imposible dejar de recordar ese dato, dentro de mi cabeza resonaba constantemente: “Eva, estás con una de las mujeres más bonitas de este planeta y no precisamente ante una mesa de debates, ¡sino en una piscina para hacer fotos en triquini!”. Pero, ante todo, mi inseguridad estaba motivada
por algo tan simple como que ése no es mi trabajo. A día de hoy no me tiembla el pulso afrontando cualquier tipo de entrevista o de reportaje (lo de Robert Rodríguez del otro día no cuenta porque trasciende lo estrictamente profesional: una se enamora y…), pero creo que me habrán hecho fotos tres veces en toda mi vida. No sé hacerlo, no controlo cómo hay que moverse ante la cámara. Habré presenciado más de cien sesiones, seguro que sí, entre fotos de moda, de belleza, de porno… pero siempre he visto los toros desde la barrera, mientras grababa mis preguntitas a la top o al fotógrafo estrella… Ese momento, cuando llega Crisol y
dice: “venga, Eva, entra al jacuzzi. Vamos a hacer tu foto” a mí me sobrecogió…
¿Que si repetiría? ¡Dime sitio y hora!